El ozono, se obtiene al agregar una molécula de O2 al oxigeno y se utiliza de forma local por contacto directo, infiltración y endovenoso (autohemoterapia mayor y menor)

El ozono ha probado ser la terapia médica más segura jamás concebida).

En 1978, la FDA informó de que 1,5 millones de personas fueron hospitalizadas en los EE.UU debido a los efectos secundarios de medicamentos, de los que aproximadamente 140.000 personas (9,3%) murieron.

En 1980, un estudio a gran escala realizado por la Sociedad Médica Alemana de ozonoterapia publicó que de 5.579.238 tratamientos administrados, se habían descrito 40 casos de efectos secundarios, (0.000007%) no habiéndose registrado ninguna muerte.

Efectos de la ozonoterapia

  • Aumento de la oxigenación celular y tisular
  • Acción bactericida, fungicida y viricida
  • Disminución de la agregación plaquetaria.
  • Antiálgico
  • Antiflamatorio
  • Estimulante del sistema retículo-endotelial

El ozono inactiva los virus, las bacterias, las levaduras, hongos y protozoos, estimula al sistema inmunitario, limpia arterias y venas, mejora la circulación, purifica la sangre y la linfa, normaliza la producción de hormonas y enzimas, reduce la inflamación, el dolor, previene de hemorragias e infartos, reduce la arritmia cardiaca, mejora el rendimiento cerebral y la memoria, oxida las toxinas permitiendo su excreción.

Tiene un efecto quelante sobre metales pesados y en combinación con técnicas de quelación previene y revierte enfermedades degenerativas, contagiosas y enfermedades auto inmunes.

Se utiliza en enfermedades diversas con buenos resultados que incluye infecciones o efectos residuales de las mismas, enfermedades del corazón, coronariopatías, aterosclerosis, gangrena, demencia senil, ulceras varicosas, varicosidades, artritis, espondilitis anquilopoyética, diabetes, cualquier forma de cáncer, enfermedad de Parkinson, Colitis ulcerosa y otras enfermedades inflamatorias de colon, inmunodeficiencias, alergia y asma.

El ozono combina extraordinariamente con terapias de quelación para tratar enfermedades arteriales y la toxicidad de metales pesados. Cualquier desorden funcional, neurológico, respiratorio o sanguíneo puede ser tratado de manera exitosa con la ozonoterapia.

Los efectos del ozono son absolutamente naturales, tranquilizando y tonificando el sistema nervioso, estimulando el sistema vasomotor a través del sistema nervioso central y mejorando centenares de procesos metabólicos dañados por oxidación deficiente. El ozono ha demostrado que una pobre oxidación celular es la causa de múltiples enfermedades, y que éstas son susceptibles de ser tratadas eficazmente mediante la ozonoterapia.

En enfermedades inmunes como el SIDA revierte rápidamente las infecciones oportunistas, incluidas las pulmonares (pneumocistis Carinii, neumonía, toxoplasmosis, histoplasmosis, candidiasis, cryptococosis, mycobacterium, citomegalovirus, herpes simple, tuberculosis, nocardiosis, neumonía bacteriana, etc). El ozono ayuda a revertir infecciones oportunistas en enfermedades degenerativas como el linfoma no hodgkiniano, hematomas, leucemia de células T y linfoadenopatías asociadas a virases.

¿Hay que cambiar la medicación cuando se inicia un tratamiento con ozono?

El ozono se aplica con fines terapéuticos, como tratamiento único o como tratamiento coadyuvante de otros necesarios. No es necesario hacer modificaciones en el tratamiento que esté realizando el paciente, y éstas se harán por la propia mejoría del proceso.

¿Qué efectos tiene el ozono sobre el organismo?

Dependiendo de las dosis y de la forma de uso, tiene un efecto INMUNOMODULADOR, mejorando los procesos inmunológicos tanto por exceso como por defecto.

Tiene una acción sobre los mediadores bioquímicos, como quininas, histamina y ácido araquidónico, disminuyendo, su concentración a nivel local, lo que nos permite obtener una gran acción ANTIFLAMATORIA y ANALGÉSICA, cuando se utiliza a nivel genral y particularmente en su uso directo articular, paravertebral, intradiscal o en trigger points.

Otra acción importante es su gran capacidad regeneradora a nivel tisular y vascular actuando sobretodo en las patologías de CICATRIZACIÓN, como en diabéticos, patologías vasculares o discrasias sanguíneas. Los problemas circulatorios, incluso graves son susceptibles de ser tratados con resultados satisfactorios mediante las técnicas de ozonoterapia.

También constituye una alternativa eficaz en el tratamiento de la HEPATITIS CRÓNICA. Se ha descrito la erradicación del VHC en personas tratadas con ozono.

En las enfermedades degenerativas y cancerosas el ozono es capaz de equilibrar el sistema oxidativo mejorando las defensas en pacientes afectados, y recuperando el déficit oxidativo que se produce a nivel celular y tisular en éstas, actuando sobre una de las causas más importantes de la generación del cáncer y enfermedades degenerativas.

También se está utilizando el ozono como tratamiento coadyuvante de la CELULITIS basándose en la capacidad del ozono de agredir la cadena de ácidos grasos insaturados transformando las moléculas grasas de lipófilas a hidrófilas.

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